CONSTRUCCION DE LA IDENTIDAD

Actualizado: 9 de dic de 2020

La escuela de Arte Quiteño y su  influencia en el Anime y el Cine.

Por: Milena S. Velástegui Auz

RESUMEN

“el tiempo colonial fue en que lo indígena y lo hispano se fundieron por necesidad y mutuo deslumbramiento” (Francisco Febres Cordero, 1990) (Albornoz, 2007, pág. 32)

Este trabajo es producto de la observación casual de una coincidencia. Es un ensayo-reflexión sobre lo que llaman el “sincretismo” y pretende demostrar que la escuela de arte quiteño es una tradición viva y que ha influenciado el mundo del arte de formas insospechadas y decisivas

Analiza el proceso de sincretismo sobre 6 obras de 6 artistas diferentes, sobre dos imágenes específicas: La virgen apocalíptica de Durero y La Bañera de Jaime Zapata.

El primer análisis se centra en el cuadro de Durero y como se convirtió en el símbolo de la Ciudad de Quito, como obra máxima de la expresión del arte Quiteño, primero al ser representado en un cuadro por MIguel de Santiago como La virgen De La Inmaculada Concepción y su proceso hasta ser convertirse en la escultura de la Virgen Alada de Legarda.

El segundo análisis explora como el cuadro de Jaime Zapata “La Bañera” que es una muestra de la herencia de los conocimientos de la Escuela Quiteña es la imagen clave para dos obras maestras, una de Satoshi Kon en el Anime: Perfect Blue, y la escena clímax en la película Requiem for a Dream de Aronofsky, considerada por muchos críticos como la película mejor realizada en la historia del cine..

Para muchos el sincretismo no existe, pero se explica el momento que se analiza los procesos de apropiación que ocurren en un periódo de tiempo de casi 500 años y como estos procesos se revelan como violentos, propios de las sociedades expuestas al “mass media” y estructuras de poder totalitario.

Explica como el sincretismo se revela en la imagen femenina sometida al poder total y como la fragmenta, mujer héroe, mujer santa, mujer símbolo, mujer real, mujer idol, mujer prostituta Esta fragmentación provoca la dislocación de la identidad y el mundo al revés del Ethos Barroco, propio de la cultura latinoamericana..

Y por último como a través de las exquisitas representaciones de la, muerte, tortura y dolor de los héroes y heroínas, elaboradas de forma infalible casi implacable, proporcionan evidencia clara de que las imágenes de degradación, y fealdad descritas por Eco y Tomas de Aquino, cuando se representan con integridad, emergen como tristemente bellas en el arte

INTRODUCCIÓN

El arte moderno se caracteriza por la inmediatez, la búsqueda del concepto, de dar un sentido a la obra, y al valorar más al concepto que a la obra, muchos artistas han dejado de aprender las técnicas antiguas de pintura y arte, para dar paso a otras formas de expresión menos complicadas, rápidas y efectivas en la transmisión de un mensaje de manera simple y puntual.

También existe un arte moderno altamente elaborado, basado incluso en la ciencia, aún así siempre tienen la característica de la eventualidad de lo efímero, y pasajero. El arte moderno busca la belleza de la provocación, y ya no la cuestiona, el ideal de vanguardia lucha contra el ideal de belleza de consumo comercial pero no lo logra. Vivimos en un mundo autocensurado al modelo que se escoja, pero este modelo ya no se distingue porque vivimos la era “del sincretismo total, el absoluto e imparable politeísmo de la belleza” (Eco, 2005, pág. 428)

El Arte académico así como el arte tradicional Quiteño, por el contrario, requiere, tiempo y paciencia, requiere como dice el maestro Ramirez, “de cierta testarudez propia del verdadero artista”, y que puede estar enfrascado en una línea por horas. Donde la línea no necesariamente tiene un mensaje social, sino simplemente contiene la búsqueda de representar el mundo externo que rodea al artista con armonía y perfección. Esta búsqueda de retratar el mundo, incluye sueños, ideas, lo absurdo, lo terrible pero siempre con ese afán de belleza.

Al aprender la técnica de pintura del arte académico de la escuela quiteña, se experimenta cierta fascinación porque es el proceso el que lleva en sí mismo su mensaje y solo es posible de entenderlo cuando uno lo aprende. En otras palabras, el arte quiteño solo se entiende cuando se lo ejecuta, cuando se establece la relación maestro-aprendiz.

Lo que denominan transculturización[1] se produjo en el artista, cuando este aprendió por primera vez de los primeros maestros españoles, pero no fue un proceso de una sola vía. Los estudios siempre se enfocan en analizar la influencia de la colonia en la cultura indígena. Pero jamás se ha tocado como la cultura indígena influenció al extranjero.

El proceso de sincretismo es de dos vías, y sigue sucediendo.

capitulo 1:

APROPIACIÓN E IDENTIDAD:

QUITEÑO ANGEL

La apropiación produjo la dislocación de la identidad.

Las nuevas tendencias históricas han empezado a aceptar, que el proceso de la conquista española no produjo colonias sino la continuación de la construcción del imperio español. Quito fue Virreynato como lo fue, Sevilla y cualquier otro territorio español, de ahí la gran red de distribución tanto comercial como de conocimiento que alcanzó al pequeño enclave en la mitad del mundo. Se estaba construyendo una civilización.

El mestizaje, fue una práctica común no sólo entre el pueblo sino también entre nobles, así mismo se ha comprobado que el Rey de España, aceptaba como súbditos a los pueblos “pacificados” otorgándoles títulos de modo que ellos se mantenían como regentes de sus territorios pero bajo el mandato español.

Ilustración1: PROCESO DE PACIFICACIÓN. Mulatos de Esmeraldas: Don Francisco de la Robe y sus hijos Pedro y Domingo, cuadro realizado por Andrés Sanchez Gallque quien fue quiteño durante el Imperio Español. Escuela de Arte Quiteño, 1599, óleo sobre lienzo 96x175cm. Museo Nacional del Prado, Madrid (imagen: Creado el:1599date QS:P571,+1599-00-00T00:00:00Z/9)

La conquista y los procesos de pacificación, se lograron a través de un proceso continuo de apropiación, cuando los artistas quiteños alcanzan su gloria en el siglo XVIII, Quito tenía casi dos siglos de mantener este proceso.

A pesar de ello, los registros hablan de terribles condiciones sociales que fueron el caldo de cultivo de las futuras revoluciones:

“hay un devastante conteo de los males del régimen colonial que incluyen la banalidad de los oficiales, la tiranía de los magistrados locales, la explotación cruel y descorazonada de la población indígena local, la depravación del clero, y la antipatía que se profesaban los españoles nacidos en América con los españoles europeos” (Palmer, 1987,pag4)

En ese medio florecen los mayores artistas, Caspicara, Pampite, Legarda, y todas las crónicas muestran que la Escuela Quiteña fue dirigida al pueblo indígena y mestizo. Los hijos de españoles y españoles (incluyendo europeos) ya no trabajaban ni arte, escultura, orfebrería, etc. Los artistas eran vistos mas como artesanos-obreros, de la lucrativa industria del arte colonial quiteño que se exportaba a todo el imperio español.

“ Plateros, joyeros, carpinteros, escultores, pintores, herreros, doradores, ebanistas. Pero las artes que florecen a maravilla mucho más que en otras partes son la estatuaria, la pintura, la escultura en madera, pues no hay mármoles. Estas tres son características de aquella ciudad, y son verdaderamente de lo más perfectas, de manera que no tienen por qué envidiar en nada a los europeos. Desde algunos años para acá se han perfeccionado también mucho los orfebres, plateros, joyeros y herreros, ya que al haber visto y observado las obras y manufacturas más exquisitas, finas y delicadas de los franceses, ingleses y romanos, aquellos artífices se empeñaron en imitarles, y resultaron peritisimos y famosísimos artífices. En vrdad las pinturas, estatuas y esculturas trabajadas en la ciudad de Quito son transportadas a Lima y a todo el Perú, a Chile, a Buenos Aires, a Panamá, a Guatemala y aún a México a Popayán, a Sta Fé y a todo el Nuevo Reino de granada y son estimadas y apreciadas de tal manera por su perfección delicadeza y elegancia , que se pagan por ellos precios altísimos. Para retratar son excelentísimos: para imitar, destrísimos y maravillosos; solo son deficientes aquellos artífices en el idear e inventar. Por ello siempre buscan figuras de concepciones raras y graciosas actitudes para pintar, pero tienen extraordinaria habilidad y pericia tanto al añadir alguna cosa de su fantasia como al delinear con más vivacidad y gusto los rasgos.

Pero mucho mayor admiración mostrará quienquiera que sean al saber quienes son los artesanos y cuáles sus instrumentos. Los artífices casi todos son indios, pocos los mestizos, ningún español o europeo. Quien viera un indio mal arreglado, mal vestido harapiento, descalzo los pies, con un sombrero completamente viejo, desgarrado y roto, mal llevado que no vale todo él cuatro cuartos, no se podría creer que se trata de un excelente pintor, un famosísimo estatuario, un peritisimo escultor, un delicadísimo orfebre, joyero etc. Y por cierto es así. Bajo aquel descuidado y desaliñado vestido se esconde el arte más perfecto y delicado, el oficio más noble y lucrativo. De ahí se deduce cuan hábiles, ingeniosos y capaces son los indios para las artes y oficios mecánicos y serviles. En verdad que me reía, entre espantado y estupefacto, la primera vez que vi un indio mal trajeado, completamente sucio y despeinado, con el pincel en las manos y a otro con el buril, aquel con agilidad y finura, éste con rapidez y destreza, al uno pintar maravillosamente, esculpir y tallar al otro delicadísimamente; pero lo que me produjo más admiración, fue observar que apenas si se veían algunos poquísimos delineamientos sobre la tela y sobre la mesa. Y todavía creció en mi mucho más el estupor al ver sus respectivos instrumentos. El primero no tenía más que cuatro pinceles y los colores sobre un trocito de tabla mal hecha: el otro dos cinceles de clase con un dordel, y un martillo o mazo de madera dura y fuerte; los demás artífices estaban en la misma penuria y escasez de instrumentos. Pero aquellos indios, aquellos mestizos tan rudos y mal presentados usaban y hacían servir un solo instrumento para mil fines, tanto se ingeniaban, tantas maneras e industrias usaban, que quien los contemplaba quedaba absorto y aterrado. Pero estos últimos años los Padres Procuradores habían traído de Europa casi toda clase de instrumentos necesarios para los escultores, estatuarios, herreros, plateros, carpinteros, etc. A fin de que pudieran trabajar con mayor facilidad, pero aún ahora no faltan tales artífcices y no son pocos, los que con cuatro hierros ridículos, viejos y mal forjados trabajan sus obras exquisitas y perfectas “ (Cicala, 2004, págs. 58,59)

A pesar del trabajo febril, el anonimato es la norma, de hecho algunas obras atribuidos a artistas europeos son realmente pertenecientes al rococó quiteño y esto, demuestra que la identidad del autor se ocultaba a propósito.

Los obreros indígenas y mestizos no se beneficiaban completamente de las ganancias económicas de la industria, es plausible asumir que muchos fueron víctimas de prácticas esclavistas y que no recibían el pago real por el valor de su obra. Para justificar esta situación en la que los indígenas y mestizos eran los obreros que trabajaban sin descanso, es posible que se les haya infundido la idea a través de los procesos evangelizadores que eran ángeles. Los ángeles son los mensajeros de Dios, en la tradición cristiana, están a su servicio, siguen sus ordenes, solo se conoce pocos nombres de los ángeles, sólo de los principales de sus arcángeles, los demás son ejércitos anónimos:

“lo etéreo se invoca en la estatua del arcángel Gabriel, que debe haber sido parte de un grupo que debe haber incluido a Raphael, Miguel, y Uriel. Varios de esos grupos aún existen y deben haber sido obra del mismo grupo de trabajo. No se conoce ningún prototipo de estos ángeles en el arte español por lo que se cree que pueden haber sido inspirados por figuras de porcelana. El arcángel Miguel fue muchas veces retratado en Quito, desde que fue seleccionado como el patrono de la ciudad el 12 de Enero de 1656, por un voto unánime del consejo “para siempre jamás” y cada año se realizaba una procesión en su honor. De hecho la población de angeles en el siglo XVIII era asombrosa y su trabajo ubicuo (que se lo podía ver por todas partes).

Coletti reporta (con cierto desdén) que los indígenas bailaban en las fiestas con vestidos llenos de colores, que usaban mascaras, cintas y campanillas “y tenían la audacia de llamarse a sí mismo Angeles

Cuentan que en esta época también las fiestas incluían danzantes que llevaban grandes alas negras de cóndor, debe haber sido algo impresionante ver a estos danzantes, se dice que los ángeles llevaban poca vestimenta para poder cargar las gigantes alas de hasta tres metros de envergadura. Estas fiestas fueron desapareciendo cuando las plazas cuadradas reemplazaron las plazas circulares que son típicamente indígenas. Hoy en día sobrevive las fiestas de la Mama Negra donde angelitos y demonios aún bailan.

Palmer desarrolla la idea de la necesaria observación distinta a la histórica-critica normal para adentrarse en un análisis más profundo, puesto que la estructura de análisis en base al arte europeo no es suficiente. Si bien sigue y se basa en la influencia europea, los desarrollos técnicos, el propio estilo, el tiempo de ejecución queda por fuera del análisis típico

“Es interesante notar la aparición repentina en el escultor colonial de la capacidad de traducir una pequeña imagen impresa en blanco y negro de dos dimensiones, en una escultura de tamaño natural, brillantemente policromada de tres dimensiones. Esto no sólo ofrece prueba de la destreza manual del artista, sino indica también el funcionamiento de un principio psicológico más profundo y misterioso. Porque si la obra de arte que resulta, en este caso la imagen quiteña tallada, es más completa y entera, en todo sentido “más llena” que la ilustración de donde obtiene su inspiración inmediata, entonces sólo puede ser su propia vitalidad la que el artista infunde en sus creaciones, su propia integridad que expresa en su arte” (Palmer, 1987, pág. 65)

“La creación del artista atestigua las modalidades y procesos del inconsciente. Debido a su relación especial con el inconsciente, el artista tiene acceso a esta dimensión interna dinámica. Sus talentos especiales le permiten participar en sus procesos y contactar imágenes latentes en sus profundidades, elevarlas de este plano sumergido a un nivel de realidad manifiesta y darles tangibles los dos mundos el inconsciente y el consciente. Como objeto material, la obra de arte llevará la impronta de un período histórico, de un clima cultural dado, así como de un estilo individual, sin embargo, también se revelará la naturaleza de los procesos autónomos del inconsciente. Se ha dicho que las tendencias históricas se hacen realidad a través de laactividad de individuos importantes, como también lo es el imperativo del inconsciente.(Palmer, 1987, pág. 147)

La imaginería angélica en Quito posee un alto sentido de simbolismo, además de originalidad.. Las alas abiertas en vuelo, el movimiento en el que giran las figuras como si danzaran, la expresión pacifica y tranquila, el hecho de que se llamen a sí mismos ángeles pero nunca se pinten así mismo como tales, pero en las fiestas indígenas se presenten con máscaras y alas. Los quitus se llamaban a si mismos hijos del sol, en las sucesivas conquistas, los quitus nunca fueron esclavizados después de las sucesivas conquistas cara y shyri y durante la época incaica se llamaban a si mismos la raza sagrada, al considerarse a ellos mismos como sagrados obviamente es lógico que se hayan visto a sí mismos como ángeles.

Al llegar la conquista española y experimentar la esclavitud la opresión el miedo, nunca usaron sus nombres reales para exponer sus obras, nunca mostraron ni pintaron sus rostros en cuadros o esculturas para decir que tal cual obra era hecha por ellos.

El anonimato les garantizaba seguridad, el anonimato de los artistas de la escuela de arte quiteño habla de la opresión de la época El anonimato les brindaba la libertad que no poseían..

Hay pequeños ejemplos de bromas en Quito, como el ángel con el pene erecto frente a la Iglesia de la Compañía . El hecho de que tal vez toda la obra era una burla.

La construcción de un sistema opuesto, un Ethos a una estructura política de poder totalitario, explica una multitud de fenómenos sociales y filosóficos que sucedieron durante y posterior al fin del imperio español en América.. Una serie de eventos donde el mundo racional no funciona y las dimensiones del poder son trastocadas, a esto se le llama el Ethos Barroco, del filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverria.

“El ethos barroco retoma su nombre por esta paralela con el arte barroco: la capacidad de combinar y mezclar elementos que desde un punto de vista “serio” no podrían estar juntos, combinados o mezclados. Esta mezcla es caótica y transgrede las reglas “estéticas” establecidas pero a la vez era el único arte que podía incluir en la Nueva España elementos estéticos indígenas. Los elementos no se “entienden” pero se “dejan vivir” mutuamente“ (Gandler, 2000, págs. 58-59)

El arte produce placer y fascinación, más que en su contemplación, cuando se lo ejecuta. Los artistas indígenas que deben haber sido cientos y miles a lo largo de la construcción del centro histórico, deben haber encontrado en la ejecución artística un alivio a la realidad que vivian.

“la experiencia estética permite crear un mundo mágico e imaginado” (Zurita Camacho, 2017, pág. 15)

El hecho del anonimato, era por duplicado, una experiencia gratificante, satírica, profana y a la vez les permitía sentir una seguridad en su identidad cotidiana.

Toda la experiencia artística del barroco quiteño se puede traducir en juego, casi un juego de mascaras:

“una máscara no es ante todo lo que representa sino lo que transforma, (…) una máscara niega tanto como afirma” (Levi-Strauss, 1985)

El Arte Quiteño: Copia-Sincretismo-Apropiación

“Mi premisa filosófica sugiere que el arte quiteño de la colonia no debería ser visto solamente como una derivación basada en los prototipos europeos, porque exhibe un estilo y originalidad propios. Mucho más que eso, sin embargo, el arte de lo barroco en Quito no fue una reacción sino un acto auténtico de creación. Yo creo que esta creatividad artística se anticipó y proveyó los fundamentos psicológicos para las revoluciones que traerían libertad a las colonias de España en America y terminarían con la colonia”

.(preface, Palmer) (Palmer, 1987)

Una crítica común que se le hace a la escuela, es la carencia de significado al ser producto de la colonización, y el hecho de que la mayoría son interpretaciones de imágenes traídas de Europa. Por lo que el término sincretismo no es completamente aceptado debido a este proceso de “copia”

Esta crítica nace del desconocimiento del proceso artístico. Las obras no fueron elaboradas industrialmente sino cada una fue realizada a mano, lo que implica todo un proceso de desarrollo del concepto a la ejecución Y la mayoría de “copias” de la que resultaron esculturas de tamaño real, construcciones, cuadros murales gigantes tuvieron como base, dibujos muy pequeños incluso de aprox 5×10 cm.

El hecho de la temática importada obedece a dos hechos:

  1. la falta de libertad de los artistas, (incluyendo esclavitud y maltrato) y

  2. el mercado: aquellos que podían pagar por el trabajo de los artistas eran regentes del imperio español y la misma iglesia